Pagonia sionista (III) – Chile .Quién y qué es Douglas Tompkins


Ubicación de las propiedades de Douglas Tompkins / CLT y de los parajes de la región
Las políticas ambientales en este momento forman parte – como nunca antes – de cuestiones determinantes para el futuro de regiones y países enteros. Y los gobiernos provinciales o comunales, son cómplices o víctimas (en el mejor de los casos), de estos proyectos en donde entran a jugar factores globales. Hoy el negocio de los servicios ambientales mueve millones en el mundo. Esos millones no son sólo intereses económicos sino también, geoestratégicos.

 
 
El disfraz ecologista

 

   

Tal como lo vislumbraba Kissinger las futuras guerras del Siglo XXI están siendo por los recursos naturales (agua y petróleo) pero para el Imperialismo uno de los principales problemas es la gente, porque sobran habitantes en este planeta y hacia allí se encamina su estrategia de destrucción.  

Esta fundamentación ideológica se ve complementado por la aparición de organizaciones conservacionistas que plantean la “ecología profunda”, un tipo de ecología que no contempla la existencia del hombre y aspira a conservar el medio ambiente sin la vida humana.  

Pero aquí surge una clara distinción de clase y de roles en la sociedad capitalista. Los ecologistas profundos impulsan el desplazamiento del hombre de los territorios ricos en recursos naturales, pero los desplazados son los pueblos que habitan esa región o los miembros de las clases sociales bajas (esencialmente los campesinos y los aborígenes), porque su proyecto de conservación defiende la existencia de ricos burgueses y terratenientes que puedan dedicarse a la ecología y la preservación de los “paraísos terrenales” para quienes tengan la capacidad económica de comprarlos o disfrutarlos.  

Los tres casos más importantes de estas metodologías concretadas en la Argentina muestran como organizaciones ecologistas del país se prestaron a las compras de tierras realizadas por un ecologista profundo, Douglas Tompkins.  

Su plataforma filosófica aparece en los textos que en 1984, Arne Naess y George Sessions crearon en los ocho principios de la Ecología Profunda.  

El nuevo dueño del Ibera, excluye y desplaza al hombre simple y silvestre, siempre que éste viva, sobre recursos ricos en biodiversidad. Pero deja en un limbo oculto a los otros instrumentos, también concretos. A saber: la International Forum on Globalization y la Funders Network Trade & Globalization, organizaciones estas financiadas por las Fundaciones de Rockefeller, de Ted Turner, de la familia Ford y George Soros (algunos de estos personajes forman parte de la mesa ejecutiva de la JP Morgan Chase).  

El Centro Rockefeller para Estudios Latinoamericanos -una de las usinas de ideas del Nuevo Orden Mundial, difunde también la posibilidad de fragmentación territorial en Chile-, crearon el denominado ‘Iron Mountain Plan’, que elaboraba como instrumentos, la preservación del medioambiente. La ‘ecología,’ al ser una causa noble, sería difícil que encontrara opositores.

Las inversiones de Tomkins en el sur latinoamericanos partieron en dos a Chile, imponiéndole la figura del fideicomiso y una serie de condiciones de difícil cumplimiento, las que, de no efectivizarse le permitirían al magnate estadounidense asegurarse el retorno de las áreas a su propiedad o las fundaciones ecologistas que lo acompañan en las maniobras. El mismo mecanismo lo tiene reservado al Gobierno de la Provincia de Corrientes.  

Es interesante unir las piezas y ver lo que tenemos. Una fundación ecologista impulsa un plan de manejo (Ecos), un terrateniente norteamericano lo cofinancia (Tomkins) junto al GEF/ Banco Mundial. Ambos tienen el mismo discurso sesgado sobre la sustentabilidad. Tomkins habla de la Ecología Profunda (www.deepecology.com), y Ecos de los animalitos en riesgo (www.ecosibera.com). El círculo cierra sin hablar de lo importante: EL AGUA POTABLE.  

  

Resumiendo: Conservation Land Trust y la Fundación ECOS son el Caballo de Troya del Banco Mundial, los barones del agua y las corporaciones interesadas en su potencial geotérmico. Desde estas usinas se quiere convertir al Iberá en Patrimonio de la Humanidad, para servirlo en bandeja de plata..  

El estadounidense Douglas Tomkins, autodenominado filántropo ecologista, tiene cerca de 400.000 hectáreas entre Chile y Argentina; estas compras al ser realizadas bajo legislación estadounidense y patrocinadas por la UNESCO por su carácter ecologista, rompen con la soberanía nacional quedando bajo el amparo de la ONU, pese a violar legislaciones nacionales, como la imposibilidad de tener tierras a menos de 150 kilómetros de frontera terrestre y a 50 km del mar (que la Unión Europea pidió sea reducido en un documento reservado a la OMC en marzo de 2002), ya que en la “reserva” de Tompkins se puede cruzar sin control entre Chile y Argentina. Por medio de Patagonia Land Trust, Tomkins compró 147.000 hectáreas en la provincia de Santa Cruz (El Patagónico, 10/10/02).  

El “Holding Calafate”, opera a través de las empresas Babic y Patagonia Wilderness y poseen desde 1986, 20.000 hectáreas frente al glaciar Perito Moreno. La diputada del PJ santacruceño, Judit Forstmann, objetó los contratos amparados bajo la Ley 24.441 de fideicomisos, puesta en vigencia cuando no, durante el menemismo, que permitía la compra de tierras, por medio de estas dudosas asociaciones empresariales con la Administración de Parques Nacionales (dependiente de la Secretaría de Recursos Naturales que estuvo a cargo de María Julia Alzogaray), traspasando los límites permitidos hacia la frontera. Durante la dictadura, el presidente de la Administración de Parques Nacionales estuvo a cargo de Francisco Erize, ex esposo de María Julia, y también ex titular de Vida Silvestre.  

El 15 de mayo de 2002, el abogado Juan Gabriel Labaké presentó en Tribunales una demanda para que se investiguen las operaciones de compra de tierras en la Argentina y que la Justicia exhorte a Chile para cotejar mapas a fin de desenmascarar el fin de los capitales extranjeros.  

Lo que si es imposible de comprobar es el rumor que señala que detrás de la fundación Vida Silvestre estaría la NSA, y detrás de Tomkins la propia CIA. Mientras se discutía la derogación de la Ley de Quiebras pedida por el FMI, la diputada del ARI, Elisa Carrió, filtró en su discurso: “Vienen por las tierras como último activo geopolítico importante”.  

A fines de agosto de 2002, el New York Times publicó en su portada “Patagonia Independiente”. Separada del desastre argentino, “estaría escasamente poblada pero sería una nación próspera, a pesar de que menos del 5% de la población argentina vive en la región, esta cuenta con casi la mitad del territorio nacional, reservas de agua potable y el 80% del petróleo y gas natural”, reza en uno de sus párrafos el periodista Larry Rother.  

  

PATAGONIA LAND TRUST  

SANTA CRUZ: las estancias (80.000 hectáreas), Monte León, Dor Aike, El Rincón y Sol de Mayo, (cordillera), compradas por el terrateniente DOUGLAS TOMPKINS de EE.UU., quien pretende apoderarse de las reservas de agua potable más puras del planeta, formadas por la cuenca de los hielos continentales Patagónicos, que desembocan en su mayoría en el río más caudaloso de la Patagonia, (Río Santa Cruz).  

Hace dos años se creó la fundación Patagonia Land Trust, cuya directora es Kris Tompkins. El principal emprendimiento en Argentina es Monte León. Se trata de 62.750 hectáreas en la costa de Santa Cruz. Con la intervención de la Fundación Vida Silvestre -que actuó como entidad puente- Patagonia Land Trust donó esas tierras al Estado con la condición que allí se establezca un Parque Nacional.  

Pero Tompkins no se queda quieto. Ya compró también las propiedades cercanas a Monte León. Se trata de las estancias El Rincón y Dor-Aike. Asegura que propondrá a las autoridades que esas dos zonas se sumen al sistema de áreas protegidas de Argentina.  

Pero hay más: Patagonia Land Trust es dueña de 100.000 hectáreas en los Esteros del Iberá que pertenecían a la familia Blaquier.  

Además Tomkins adquirió otras 100.000 hectáreas en Corrientes y 4.000 en el Delta, cuyo dueño era el empresario Gregorio Pérez Companc. Las tierras serían administradas por DRT Investment LLC y Vacas LLC, dos empresas del magnate norteamericano.  

DOUGLAS TOMPKINS reclama a través de su empresa (THE PATAGONIA LAND TRUST) que el gobierno de la provincia renuncie a estos lugares quedando finalmente regidos bajo las leyes de EE.UU.  

En conclusión (Por ahora)  

El gobierno, parece que no ve o mejor, “mira para otro lado”, y los argentinos, preocupados en comer, no tienen tiempo de defender la soberanía, solo que la perderemos a corto plazo, si no tomamos la cosa en serio.  

De seguir así en 20 años deberemos salir a defender como los iraquíes su territorio, con nuestras armas, pero en lugar del petróleo, deberemos pelear por nuestro derecho a la vida, a comer y a poder tomar agua.  

Pero no va ser fácil. Con la excusa de que la sociedad “es violenta” y hay demasiadas armas en forma ilegal, nos están desarmando y dejando indefensos frente a la ocupación militar norteamericana, que sí, están tomando lenta y silenciosamente el país mientras la gilada mira “Bailando por un sueño” o el mundial de básquet.  

Esa es la verdadera razón por que les preocupa tanta arma en poder de la población. Lo demás es mentira.  

Fuente: Rebelion
Autor: Carlos Dilitio
  

  

¿Un americano generoso?…  

Los magnates extranjeros adquieren millones de hectáreas en complicidad con fundaciones ecologistas
Douglas Tompkins y su reinado patagónico (Parte 2)

   

 

    Marcelo García  

Uno de los casos más paradigmáticos, en lo que a compra de territorios para una supuesta preservación ecológica se refiere, lo protagoniza el magnate estadounidense Douglas Tompkins. Este personaje dedicado a la “ecología profunda” se ha convertido en poco tiempo en el dueño absoluto de una porción importante de la Patagonia argentina y también de la chilena. Asimismo Tompkins ha delimitado su terruño en el los esteros del Iberá (provincia de Corrientes) y puso su tranquera en el Delta (límite fluvial entre las provincias de Entre Ríos y Buenos Aires). En menos de una década se hizo propietario de casi un millón y medio hectáreas de tierras suramericanas y planea continuar su cruzada hasta obtener la friolera de 10 millones de hectáreas de esta región austral.
 

Douglas Tompkins y su esposa Kristine McDivitt comenzaron a amasar su fortuna con la venta de ropa y de artículos deportivos. Él fue mentor de las marcas Esprit y North Face y ella creó la llamada línea Patagonia con el canadiense Yvon Chouinard. Tanto uno como el otro vendieron sus acciones e hicieron una fortuna valuada en 150 millones de dólaresi.  

Tompkins inició su alocada carrera ecologista a principios de los ’90 con la puesta en marcha de dos de las múltiples fundaciones ecologistas a las que posteriormente daría vida junto a su esposa y al grupo de los denominados eco barones. En los primeros años de la década del 1990 Tompkins creo Foundation for Deep Ecology (1990) y Conservation Land Trust (1992), pocos años después pondría en marcha la Word Land Trust y la Patagonia Land Trust, todas piezas de un mismo rompecabezas.  

Sus primeros pasos por las estepas patagónicas los dio en 1991 cuando adquirió terruños de la Décima región chilena. En la patria de Salvador Allende no le fue fácil apoderarse de grandes extensiones, aunque a fuerza de tenacidad y dólares llegó a dominar casi 400.000 hectáreas en la Décima y la Undécima región. Así fue como virtualmente cortó en dos al territorio chileno lo que ocasionó en mas de una oportunidad una serie de conflictos con los pobladores, las comunidades aborígenes y hasta con el gobierno nacionalii.  

A finales de la década de los ’90 Tompkins decidió cruzar la Cordillera de los Andes y desembarcó en la provincia Argentina de Santa Cruz. En poco tiempo el ecologista se apropio de cuatro estancias de grandes magnitudes. Kris McDivitt declaró al diario británico The Guardian que “la desconfianza y la paranoia sobre la conservación de la tierra es mucho menor en la Argentina”iii.  

Las zonas adquiridas en el sur argentino son: la estancia Monte León que está ubicada a unos 200 kilómetros al norte de Río Gallegos, sobre la Ruta 3 y al sur de la localidad de Piedra Buena, y comprende 69.750 hectáreas sobre 40 kilómetros de costa. La estancia Dor-Aike que es adyacente a Monte León, sobre su lado noroeste, contando con una magnitud de 37.125 hectáreas y 21 kilómetros del río Santa Cruz. Las 24.300 hectáreas de la estancia Sol de Mayo que bordean la frontera chilena y está situada al sur de Los Antiguos, justo entre los grandes lagos llamados Buenos Aires y Pueyrredón. También se convirtió en propietario de la estancia El Rincón, vecina al Parque Nacional Perito Moreno y con una extensión de 14.170 hectáreasiv.  

Una vez adquiridas las tierras santacruceñas por Patagonia Land Trust la metodología adoptada por Tompkins fue entregar provisoriamente el territorio al Estado argentino imponiéndole la figura del fideicomiso y una serie de condiciones de difícil cumplimiento, las que de no efectivizarse le permitirían al magnate estadounidense asegurarse el retorno de las áreas a su propiedad o las fundaciones ecologistas nacionales que lo acompañan en las maniobras.  

La diputada santacruceña Judith Forstmann, en diálogo con el programa radial “El cielo por asalto”v explicó: “se busca que una persona jurídica extranjera compre inmensas y bellísimas tierras, dándole la tenencia precaria a la Fundación Vida Silvestre y el destino final sería la Administración de Parques Nacionales para generar el primer Parque Nacional Marino. Al usar la figura de fideicomiso evita cumplir con una serie de requisitos para que la Superintendencia Nacional de Fronteras le de la conformidad previa”.  

Luego reveló el ardid aduciendo que “el fideicomiso establece que si en tres años no se genera el parque marino o se estima que la Administración de Parques Nacionales no hizo sus mejores esfuerzos para que se pueda concretar -es decir que tenga más superficie de agua que de tierra- las tierras de las estancias Monte León y Dor Aike volverían a propiedad de Patagonia Land Trust para generar un parque privado u otro”.  

Para Forstmann esta situación se incluye en una compaña supranacional, donde las fundaciones de Tompkins son parte de 2.200 organizaciones de ese tipo que existen en los Estados Unidos y que “evidentemente les interesa comprar tierras vírgenes, no contaminadas, con amplias reservas de agua dulce para su propio beneficio posterior”.  

Una de las últimas incursiones de Tompkins en la Patagonia argentina fue en la provincia del Chubut donde, con la compañía de la Fundación Patagonia Natural, compró –por un valor de 2,8 millones de dólares- la estancia La Esperanza que posee una dimensión de 7.000 hectáreas. Dichas tierras se encuentran ubicadas dentro de la Península de Valdés, área que fue declarada patrimonio natural de la humanidad por la UNESCO previamente al negocio inmobiliario.  

El presidente de Patagonia Natural, Guillermo Harris, dijo al diario Jornada ser “amigo personal” y “asesor” de Tompkins lo que terminó de confirmar la convivencia de las fundaciones ecológicas argentinas con el magnate estadounidense.  

   

En los ríos y esteros mesopotámicos  

   

Las ambiciones de Douglas Tompkins no se saciaron con una parte de la Patagonia y sus tentáculos llegaron hasta otra región de vital importancia en el mapa geoestratégico de los recursos naturales. Un sector del denominado acuífero Guaraní, ubicado en la Triple Frontera (Argentina, Paraguay y Brasil) y con la concentración de una de las mayores reservas subterráneas de agua dulce de Latinoamérica, fue comprado por el ecologista.  

Tompkins compró territorios en las provincias de Corrientes y de Misiones. En las tierras correntinas donde nació el libertador José de San Martín, el multimillonario ecologista realizó dos compras claves para apropiarse de 225.000 hectáreas de los humedales que conforman los esteros del Iberá.  

La primera operación inmobiliaria se produjo al comprarle a la familia terrateniente Blaquier unas 120.000 hectáreas de los esteros y la segunda la concretó a finales del 2002 y se trató de otra adquisición aunque en esa oportunidad el vendedor fue el grupo empresario Pecom Energía.  

La rama energética del conglomerado empresario que comanda Gregorio Pérez Companc le vendió a Tompkins 105.000 hectáreas en Corrientes y otras 4.000 hectáreas en la provincia de Buenos Aires en la zona del Delta del río Paranávi, en las cuales la forestación alcanza a 20.000 y 2.500 hectáreas respectivamente. La venta –que contó con la intervención de la Fundación ecologista ECOS- involucró la suma de 13,5 millones de dólares y las tierras pasaron a manos de DRT Investments LLC y Vacas LLC, compañías que dependen directamente de Tompkins.  

El diario La Nación describió la finalidad de las adquisiciones diciendo: “inicialmente Tompkins se transformaría en productor forestal y competiría en el mercado, pues, según dijo un allegado del empresario, le interesa el ‘manejo responsable’ de los montes implantados. Sin embargo, poco antes de que se firmara el acuerdo de venta, Tompkins confió a un grupo de amigos que su interés por las tierras de Pecom Energía sería conservacionista y no comercial. ‘No soy empresario forestal y no quiero serlo’, había afirmado tiempo atrás ante un nutrido grupo de funcionarios y amigos en Corrientes. Según esta versión, la adquisición tiene sentido en el marco de una serie de inversiones que, a largo plazo -anticipa Tompkins-, serían donadas a la provincia de Corrientes o al Estado nacional para convertirlas en áreas protegidas. El objetivo de Tompkins sería preservar las especies animales y vegetales de esa región, que, según refirió a un allegado, estarían en riesgo por el avance de las especies forestales exóticas. Una forma de frenar la incursión de los proyectos de las industrias forestales, le advirtió Tompkins en tono personal, sería comprar esas áreas”.  

Los Esteros del Iberá, ubicados en el centro y nordeste de Corrientes, son un sistema de humedales que incluyen 62 lagunas y varias islas flotantes. Con una extensión de 13 mil kilómetros cuadrados conforman “la mayor reserva de agua dulce del país”, según explicó al diario Página 12vii el subdirector de Parques y Reservas provincial, Vicente Fraga.  

Lo curioso de la situación es que pocos después de la compra realizada por Tompkins se dio a conocer la elaboración de un plan de manejo y conservación de la biodiversidad de la reserva del Iberá, el que busca que dicha zona sea declarada por la UNESCO patrimonio natural de la humanidad. En la preparación de ese plan de preservación participarán la Fundación ECOS y la Fundación Vida Silvestreviii, dos organizaciones vinculadas al empresario estadounidense.  

En su listado de propiedades incluyó las coloradas tierras misioneras El Piñalito, que posee una superficie de 3.764 hectáreasix.  


Notas
  

   

   

i Ver en www.rebelion.org el trabajo de Antoine Bigo , “Estado en agonía vendería la Patagonia”, publicado por el diario francés Liberación el 4 de marzo de 2003.  

ii Ver el artículo “Doblas Tompkins – Millonario y globalizador” publicado en el diario El Universal (Caracas, Venezuela) el 15 de septiembre de 2002. También se puede obtener información en “La expansión de los dominios de Tompkins en el sur”, de Jazmín Jalilie M. En el diario chileno La Tercera del 21 de enero de 1999.  

iii Ver el diario chileno La Segunda donde José Antonio López publicó el 26 de julio de 2002 la investigación “Tompkinlandia. Crece el imperio al sur del mundo”.  

iv Diario El Patagónico (www.diarioelpatagonico.com.ar) en su edición del 30 de mayo de 2002.  

v Programa periodístico radial realizado de manera autogestionaria en FM Bizarra de la ciudad de Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut, Patagonia Argentina.  

vi Ver la nota “Tompkins compra tierras de Pecom” publicada por el diario La Nación el 12 de diciembre de 2002.  

vii Ver la nota publicada en el diario Página 12 titulada “Proponen a los Esteros del Iberá como Patrimonio de la Humanidad”.  

viii Un informe de la Fundación Vida Silvestre afirmó que “la región está amenazada por la contaminación del agua y el envenenamiento de la fauna (debido al uso intensivo de pesticidas en cultivos de arroz y forestaciones); por el ganado que erosiona los suelos y por la caza comercial y deportiva. Según el informe, también la represa hidroeléctrica de Yacyretá causa un gran impacto ambiental”.  

ix En la nota “Tompkins-10 años de reinado”, perteneciente a V. Toloza Jiménez, es la única mención que hace a las posesiones de Tompkins en la provincia de Misiones.  

* Integrante del programa radial autogestionario El cielo por asalto de Comodoro Rivadavia, miembro del grupo Economistas de Izquierda (EDI), miembro del Consejo Editorial de la revista Marxismo Vivo e investigador del Centro Regional de Estudios Económicos de la Patagonia Central (CREEPaCe). Dirección electrónica: subrodo25@hotmail.com.  

  

 

 

11 comentarios

  1. Bueno, Casa, todo esto no es más que un bien organizado plan para que los escasos recursos naturales del planeta queden en poder de unos pocos para su disfrute y administración. Vamos, lo de siempre.
    Lo malo de estos momentos, en comparación con tiempos pasados, es que la administración de los recursos se hace cada vez más diícil por el exponencial aumento de la población mundial. Y está claro que, los avaros acaparadores, no tienen la más mínima intención de hacer un reparto justo y equitativo. Pero lo cierto es que el planeta Tierra produce recursos suficientes para todos. El problema lo generan aquellos que no están dispuestos a compartirlos equitativamente.
    Manteniendo el actual estado del reparto, la única solución viable es la disminución del número de habitantes del planeta. Cosa que a algunos monstruos con aspecto humano parece no importarles demasiado.

    Y, mientras tanto, los gobiernos en su papel de marionetas en sus manos.

    Un abrazo, amigo.

  2. SI YO TUVIERA EL PODER (……Para conservar el planeta tierra)

    Si yo tuviera el poder, tocaría la cordura de de los países industrializados y pararía la gran devastación del planeta que habitamos;
    sus tecnologías contaminantes dañan nuestra tierra, dañan nuestro aire, dañan los animales, las plantas, dañan los humanos,
    sus poderosas industrias, Centrales eléctricas, Vehículos; todo a base de fósiles combustionados, es el veneno que respiramos;
    lo que la tierra proceso como combustibles en millones de años; los humanos lo hemos devuelto a la atmosfera como dióxido de carbono en menos de 100 años;
    ellos son los generadores de gases invernadero, destructores de la capa de ozono, gestores de un aire contaminado;
    ellos son la parte del detonante, del infernal del calentamiento global, que hoy nos está matando.

    Si yo tuviera el poder, en los más poderosos contaminadores contaminados; crearía conciencia de razón;
    a Estados Unidos, China, Unión Europea, Rusia, Japón gestores en doble moral, de balanzas llenas de oro y tecnologías de polución;
    a Alemania, Canadá, Reino Unido, Corea del Sur, alimentadores del desenfreno incontenible del CO2;
    a la OPEP y demás Países petroleros, a los países productores de carbón; vampiros de la tierra, apoderados infernales de la gran destrucción;
    que tanta revolución industrial, es un flaco favor al planeta ya que con la contaminación lo saturo;
    que el poder económico no comprara el alimento de los cultivos, que el medio ambiente diseco y enveneno;
    que La ciencia y el conocimiento en la nada quedarían, si matamos la madre tierra, que es de la vida, nuestro bastión.

    Si yo tuviera el poder, en América del sur, América central, el sudeste Asiático, África central;
    Impediría, del ecosistema y sus montes, la destrucción;
    ellos, son los pulmones naturales que el universo nos regalo y que el hombre arruina, cual codicioso e irresponsable depredador.
    Frenaría la acción exterminadora, de las selvas y su biodiversidad, causante de la irreversible erosión;
    frenaría la degradación de las masas forestales y sus especies, evitando el desequilibrio climático y su saturación;
    frenaría la extinción de las zonas tropicales evitando el desborde del dióxido de carbono gestor del calentamiento global, nuestra devastación;
    derrumbaría el pedestal de países como Méjico, Haití, el Salvador, Filipinas, Madagascar como reyes de la deforestación;
    frenaría el afán de enriquecimiento de grandes empresarios y multinacionales que talan los bosques tropicales y su naturaleza; cual aberrantes actos de explotación;
    frenaría el voraz apetito indiscriminado de los países industrializados, a los recursos naturales de los países pobres, para sostener su nivel de riqueza y polución;
    frenaría la tala de la fauna verde para producir biocombustibles, papel, madera, cultivos de amapola, mariguana y coca; del planeta hoy su perdición;
    detendría la minería a cielo abierto, los grandes pastizales, la creación de grandes embalses y el enrutamiento de ríos y lagos; dañinos de la madre tierra; gestores de una tragedia de gran proporción.

    Si yo tuviera el Poder; del yugo de las basuras, sería el superhéroe liberador;
    de basuras orgánicas, inorgánicas, basuras industriales, radioactivas, sanitarias; basuras espaciales; todas viles agentes de la gran contaminación;
    de basuras productoras de metano, oxido nitroso, dióxido de carbono, monóxido de carbono; gestores de gases invernadero, aire irrespirable y de los ríos y mares tóxicos de podredumbre y fétido hedor;
    de las energías radiactivas sin control ni reducción; acumuladas sus basuras en 50 países; hostiles destructoras de seres y mares, muerte con dolor de radiación;
    de terribles pesadillas como Chernóbil y Kyshtym en Rusia; three Mile island, Idaho Falls y el reactor US Daus-besse en Estados Unidos, Isuruya en Japón; algunos ejemplos de un horror radioactivo, sin términos de expiración.

    Si yo tuviera el poder, a todos los millones de humanos, les mostraría el galardón de nuestros actos de pánico y horror;
    del polo Norte reducido en más de un millón de kilómetros en dos años de deshielo, por el calor;
    os mostraría como el derretimiento de los glaciales polares como Groenlandia y la Antártida liberan de sus lechos el inestable gas metano;
    lo que nos lleva a más calentamiento y por ende más bióxido de carbono; cual circulo vicioso en nuestro impredecible caos.
    El deshielo del monte Kilimanjaro en África, el nevado del Ruiz y sierra nevada del Cocuy en Sur América, monte Everest, Kanchenjunga, Lhotse en Asia y muchos más; testigos mudos del arrebatante desleimiento de los picos más encumbrados;
    os mostraría como, en los mares de nuestras costas, hay un aumento, de su nivel, desorbitado; lo que ocasionara la desaparición de islas, ciudades enteras y dejara países inundados;
    os mostraría la paulatina detención del movimiento espiral del eje de la tierra; y el progresivo y angustioso cambio de la posición de los polos magnéticos, cual epopeya, del quebramiento de nuestro planeta, que se revuelve en contorsión siniestra.

    Si yo tuviera el poder, detendría La gran captura indiscriminada de peses y destrucción del mar y su fauna entera;
    especies marinas tales como: Las ballenas, el tiburón Marrajo sardinero, el Pez sierra,
    el tiburón Mielga, la foca del mar Caspio, los Corales rojo y rosa, el Anguila Europea,
    todos a punto de desaparecer, por la gran codicia ciega;
    detendría del emporio pesquero, su voraz afán de riqueza y su gran sobrepesca;
    que no permite la regeneración de las especies marinas llevándolas a una extinción total y severa;
    os mostraría como, está desapareciendo de los mares. por la contaminación progresiva,
    el plancton; principal eslabón en la cadena alimenticia y responsable de la vida en la tierra,
    Y como las algas rojas reflejan la toxicidad y declive de la vida marina; cual profetas apocalípticas de las especies muertas.

    Si yo tuviera el poder, frenaría el despiadado horizonte de holocausto; que los humanos estamos fabricando;
    frenaría la extinción de especies como el oso polar, el gato pescador, la musaraña elefante, la foca del mar Caspio, el elefante africano;
    frenaría la extinción del ciervo del padre David, el tigre de bengala, el demonio de Tasmania, el sapo de Holdbrige; el cocodrilo cubano;
    frenaría la extinción del caballo salvaje, cangrejo purpura de agua dulce, hurón patinegro, el lince ibérico, el canguro australiano;
    Frenaría la extinción de las ballenas, los corales, el pingüino, la tortuga marina, el orangután, el elefante, el albatros y muchas otras especies que con nuestra inconsciencia, poco a poco vamos eliminando.

    Si yo tuviera el poder, terminaría, las absurdas guerras en Afganistán, Argelia, Birmania, Chad, Colombia, Etiopia, Filipinas, India;
    terminaría las Guerras en Irak, Israel y Palestina. Nigeria, Pakistán, Republica Centro Africana, Republica del Congo, Rusia, Somalia;
    terminaría las guerras en Sri Lanka, Sudan, Tailandia, Turquía, Yemen Uganda, y muchas más donde el imperio sobre cualquier diferencia, es la destrucción y la matanza;
    erradicaría, del planeta tierra; las drogas, la intolerancia, la prostitución, la esclavitud, la ignorancia;
    extinguiría el hambre de más de 1.000 millones de humanos repartidos en África, Asia, Centro y Sudamérica; con más de treinta países, en la miseria inhumana;
    llevaría los servicios básicos al 40% de nuestra especie, que son las personas desamparadas;
    llevaría el agua potable a ¼ de la población mundial, hoy por hoy la más necesitada;
    convertiría los presupuestos de las armas y las guerras, en presupuestos de paz, de comida,
    de agua potable, de servicios básicos y erradicaría la penuria de la pobreza, de la raza abandonada.

    Si yo tuviera el poder os llamaría a cada uno de vosotros, de nosotros a sopesar nuestras conciencias y darnos cuenta de nuestro aporte infame al sobrecalentamiento, al caos, a la intolerancia, a la miseria.
    Si yo tuviera el poder, os tocaría la conciencia, con el gran cambio en nuestros actos, para conservar nuestro planeta;
    os tocaría el corazón para llenaros de amor por tu entorno, por tu familia, por las plantas, por los animales, por la tierra;
    os emplazaría a luchar por un mundo mejor, para el futuro, de las generaciones venideras.
    ¿QUE HARIAS TU, SI TUBIERAS EL PODER, EN ESTA TIERRA?………………………………………

    JELPENSADOR
    http://jaimillin55,wordpress.com/

  3. Cuando se vean esclavisados ,,va se el crujir de dientes,,

    • TOMPKINS SUBIÓ EL FITZ ROY

  4. puxi no m sale lo k kerooooooo

  5. olasssssssssss

  6. olaaaa

  7. k vola las kabras d aria s konosen ……….puxi ni sikiera enkuentro la wueaaa d la tarea oooooooooooooooo

  8. buena info

  9. Tompkins subió el Cerro Fitzroy y fue uno de los primeros y de los pocos en hacerlo. Le costó más a la humanidad subir el Fitz Roy que el Everest . Tompkins es uno de los pocos escaladores de roca de la vieja escuela vivos y tenemos el honor de tenerlo en Chile. Es el pelé de la escalada en Roca y vivo. Destruir el cañon del río Molina para mi es un crimen, con mayor razón el de los ríos Baker y Pascua. Mejor hagan una central nuclear al medio del despoblado de Atacama, pero en el despoblado de Atacama y no en el Valle de Quillota.

  10. fuera toumkins, no lo queremos en la patagonia,


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